Por qué el alcance en interiores es diferente
El alcance de la ficha técnica de un radio se mide en condiciones abiertas: línea de visión directa, sin edificios, sin interferencias y con una antena ideal. Un emplazamiento interior es lo contrario. La señal tiene que atravesar paredes, pisos, puertas, muebles, estanterías y personas, y competir con el ruido eléctrico.
El resultado es que un radio anunciado con «5 millas» puede cubrir una planta de un edificio de concreto, mientras que uno anunciado con «2 millas» puede cubrir un pasillo de un almacén abierto. El número de la caja es un límite superior, no una predicción para el emplazamiento.
Las cuatro pérdidas
La mayoría de los fallos en interiores provienen de cuatro fuentes:
- Paredes. Las paredes de concreto, ladrillo y estructura metálica absorben o reflejan energía. Una pared de concreto reforzado puede costar 10–20 dB o más.
- Pisos y techos. Una losa de concreto entre plantas es una pérdida importante. Un repetidor en la azotea puede no llegar al sótano a través de ella.
- Metal. Las estanterías, los contenedores, los revestimientos de acero, los ascensores y el aislamiento con respaldo de aluminio crean reflexiones y zonas muertas.
- Cuerpos y muebles. Las personas, la mercancía y los tabiques absorben la señal, especialmente en UHF.
La consecuencia práctica: la cobertura no es uniforme. Es un mosaico que cambia cuando cambian la mercancía, los tabiques o las obras del edificio.
Las cifras siguientes son valores de planificación, no mediciones del emplazamiento. Sirven para comparar opciones y para explicar por qué un número de alcance de la ficha técnica no se cumple en interiores:
| Material | Pérdida aproximada | Comentario |
|---|---|---|
| Tabique de yeso | 2–3 dB | Poco relevante en una oficina |
| Pared de ladrillo | 6–10 dB | Acumulativa en varias paredes |
| Concreto | 10–15 dB | Común en cajas de escaleras y sótanos |
| Concreto armado | 20–30 dB | Puede bloquear un enlace entre plantas |
| Cristal con capa Low-E | 10–25 dB | Frecuente en fachadas modernas |
| Puerta cortafuego metálica | 10–20 dB | Crítica en pasillos y escaleras |
| Estantería metálica llena | 15–25 dB | Depende de la densidad y la altura |
| Revestimiento metálico | 20–30 dB | Crea zonas muertas y reflexiones |
Sume las pérdidas del trayecto antes de decidir que hace falta más potencia. Una pared de 20 dB reduce la potencia recibida a una décima parte; en espacio libre, eso equivale a multiplicar por diez la distancia. Varias paredes seguidas pueden consumir más señal que la que aporta un cambio de radio.
Las cifras también explican por qué la cobertura cambia cuando cambia el edificio. Una reforma que añade tabiques, una estantería más alta o una puerta metálica nueva pueden degradar un sistema que funcionaba. Por eso la prueba de aceptación debe repetirse después de cambios importantes.
Distancias realistas según el tipo de edificio
| Entorno | Alcance típico portátil a portátil | Qué lo determina |
|---|---|---|
| Oficina de planta abierta | 50–150 m | Tabiques, muebles, personas |
| Planta de habitaciones de hotel | Una planta o un pasillo | Paredes de concreto, puertas cortafuego |
| Pasillo de almacén | 100–300 m, menos a través de estanterías | Altura de las estanterías, densidad de mercancía |
| Sótano / sala de máquinas | A menudo sin cobertura fiable | Losa de concreto, equipos, conductos |
| Estacionamiento | 50–150 m | Concreto, rampas, vehículos |
| Caja de escaleras | De una a tres plantas | Concreto, puertas metálicas |
Estas son estimaciones de planificación, no garantías. Un estudio del emplazamiento es la única forma de saberlo.
Por qué el sótano siempre falla
El sótano suele estar bajo una losa de concreto, rodeado de tierra y concreto, y lleno de equipos, conductos y metal. Un repetidor en la azotea puede cubrir las plantas superiores pero no el sótano. La señal tiene que atravesar la losa o pasar por un hueco de instalaciones, y ambas rutas tienen pérdidas.
Las soluciones habituales son:
- una antena interior en el sótano, alimentada por el repetidor;
- un repetidor local más cerca del sótano;
- un cable radiante o un sistema de antenas distribuidas para túneles largos y estacionamientos.
No suponga que «un repetidor cubre el edificio». El sótano es la excepción que confirma la regla.
El presupuesto de enlace, sin magia
Un presupuesto de enlace ordena las ganancias y las pérdidas de un trayecto:
Potencia de transmisión (dBm) + ganancia de antena (dBi) − pérdida de cable (dB) + ganancia de recepción − pérdida de trayecto (dB) ≥ sensibilidad del receptor + margen de desvanecimiento
Algunas equivalencias útiles:
- 0,5 W = 27 dBm;
- 2 W = 33 dBm;
- 5 W = 37 dBm;
- 50 W = 47 dBm;
- cada 3 dB duplica la potencia; cada 10 dB la multiplica por diez.
En espacio libre, la pérdida a 100 m en 450 MHz ronda los 65 dB. Un portátil de 5 W con una antena de 0 dBi y 3 dB de pérdida en el cable entrega unos 34 dBm EIRP; tras 65 dB de trayecto, llegan aproximadamente −31 dBm, muy por encima de la sensibilidad típica de un receptor. En un edificio, las paredes y los pisos añaden decenas de dB, y el margen se reduce.
El presupuesto no sirve para prometer cobertura; sirve para comparar alternativas. Si un cambio de antena mejora 6 dB y un cambio de radio mejora 3 dB, la antena es la mejor inversión. Si el cable consume 6 dB, acortarlo o usar cable de menor pérdida puede valer más que duplicar la potencia.
Cuándo lo soluciona un repetidor
Un repetidor ayuda cuando:
- la antena del repetidor está por encima de los obstáculos;
- el portátil puede alcanzar el repetidor desde el área de trabajo;
- el par dúplex y el aislamiento son correctos.
Un repetidor no crea cobertura donde el portátil no puede alcanzarlo. Si el usuario está en el fondo de un sótano o detrás de una pared gruesa, es posible que el repetidor de la azotea no lo oiga. En ese caso, la respuesta es una antena interior o un repetidor local, no más potencia.
UHF frente a VHF en interiores
La banda cambia el comportamiento de la señal. A 450 MHz, la longitud de onda es de unos 67 cm; a 150 MHz, de unos 2 m. Las ondas más largas difractan mejor alrededor de obstáculos y penetran algo mejor en materiales gruesos, pero requieren antenas más grandes y ofrecen menos ancho de banda.
En interiores, UHF suele ser la elección práctica para portátiles: la antena es manejable, la penetración en edificios es razonable y el espectro disponible para sistemas empresariales es amplio. VHF puede rendir mejor en pasillos largos, túneles, almacenes con grandes vanos o exteriores abiertos, donde la difracción y el alcance importan más que la penetración en paredes.
No mezcle bandas en la misma flota sin una razón operativa. Un repetidor VHF y portátiles UHF no se comunican; un accesorio de una banda no sirve para la otra. Si el emplazamiento combina interiores densos y exteriores amplios, evalúe si necesita una sola banda con repetidor o dos sistemas separados. La decisión debe basarse en un estudio, no en una preferencia general.
Cuándo se necesitan antenas interiores
Planifique un sistema de antenas interiores cuando:
- el edificio tiene varias plantas o alas;
- hay un sótano profundo, un estacionamiento o una sala de máquinas;
- las estanterías o las estructuras metálicas crean zonas muertas;
- el emplazamiento necesita una cobertura uniforme, no solo una señal fuerte en el vestíbulo.
Un sistema interior es una pequeña red de antenas distribuidas alimentada por el repetidor. El objetivo del diseño es una cobertura uniforme en las áreas de trabajo, no la máxima señal en un pasillo.
Sistemas de antenas distribuidas y cable radiante
Cuando un repetidor no basta, se distribuye la señal por el edificio:
- DAS pasivo: divisores, acopladores y varias antenas interiores alimentadas por el mismo repetidor. Es sencillo y económico para edificios medianos, pero la pérdida de distribución limita el número de antenas.
- DAS activo: amplificadores intermedios que compensan la pérdida del cable y permiten cubrir edificios grandes o varias alas.
- Cable radiante: un cable coaxial con ranuras que emite y recibe a lo largo de su recorrido. Se usa en túneles, estacionamientos, ascensores y pasillos largos.
- Repetidor local: una unidad adicional cerca de la zona problemática, conectada al sistema principal o funcionando como cobertura independiente.
La pérdida del cable a 450 MHz es un factor decisivo. Como referencia, un cable fino tipo RG-58 puede perder 8–10 dB cada 30 m; un cable RG-213, 4–5 dB; un LMR-400, 2–3 dB; un cable de 7/8 de pulgada, 1–1,5 dB. Un tramo largo de cable fino puede consumir más señal que la que aporta el repetidor. Use cable de baja pérdida, conectores de calidad y recorridos cortos siempre que sea posible.
Errores de instalación que arruinan la cobertura
Una instalación puede tener el equipo correcto y aun así fallar por detalles de montaje:
- antena instalada dentro de un armario metálico o junto a un cuadro eléctrico;
- antena demasiado baja o orientada hacia una pared;
- cable fino con conectores mal ajustados;
- duplexor mal sintonizado o con aislamiento insuficiente;
- repetidor con alimentación insuficiente o sin protección eléctrica;
- falta de protección contra rayos y puestas a tierra;
- pruebas realizadas con las puertas abiertas y el edificio vacío;
- cambios de última hora en la posición de las antenas sin repetir la prueba.
Cada uno de estos errores produce un síntoma que se confunde con «poca potencia». Antes de cambiar los radios, revise la instalación y el presupuesto de enlace. En muchos casos, la mejora está en la antena, el cable o la ubicación, no en el equipo.
Cómo probar antes de la aceptación
Acuerde el método de prueba antes de la instalación:
- Defina los puntos o la ruta de prueba.
- Utilice la programación final y las posiciones finales de las antenas.
- Registre el nivel de señal y la calidad de audio en cada punto.
- Pruebe por separado la transmisión y la recepción.
- Acuerde por escrito los umbrales de aprobado/no aprobado.
- Conserve el resultado como línea base para futuros cambios.
En un edificio de varias plantas, pruebe cada planta y la caja de escaleras. En un almacén, recorra cada pasillo. En un sótano, realice la prueba con las puertas cortafuego cerradas.
Un estudio útil no es una cifra de alcance; es un registro que permite repetir la prueba y comparar cambios:
- planos del edificio con la ubicación de antenas y repetidores;
- lista de puntos de prueba por planta, pasillo y zona crítica;
- nivel de señal recibida (RSSI) en cada punto;
- calidad de audio y, en DMR, tasa de errores de bit;
- resultado de transmisión y recepción por separado;
- fecha, configuración de programación y versión de firmware;
- criterios de aprobado/no aprobado acordados por escrito;
- incidencias observadas y acciones correctivas.
Guarde el documento como línea base. Si se reforma una planta, se añade una estantería o se cambia un repetidor, repita los mismos puntos y compare. Un estudio sin registro se convierte en una opinión; un registro permite demostrar que la cobertura cumple lo acordado y facilita el mantenimiento futuro.
Si desea una recomendación inicial, utilice el planificador de cobertura. Para la guía completa de cobertura, lea alcance de los radios portátiles. Para los detalles de hoteles y almacenes, consulte radios para hoteles y radios para almacenes.